El tiempo, hecho para que tu hijo lo vea y lo entienda
Un temporizador visual y silencioso: gira la rueda, aparece un arcoíris de colores, y va desapareciendo poco a poco a medida que pasan los minutos. Sin alarmas que asusten, sin tener que repetir "cuánto falta" cien veces.

"¿Cuánto falta?" ya no tiene que ser una pelea
Para muchos niños con TDAH, autismo o ansiedad ante los cambios, el tiempo es abstracto y las transiciones son el momento más difícil del día. Un reloj con números no significa nada si no se puede "ver" el tiempo pasar. Por eso diseñamos un temporizador que convierte los minutos en algo que se mira, no que se explica.
Así funciona, en tres giros
Nada de configuraciones complicadas ni pantallas digitales que distraigan.
Gira la rueda hasta el minuto que necesitas
De 0 a 60 minutos, marcados con números grandes y colores fáciles de identificar de un vistazo.
El arcoíris de colores llena el dial
Cada franja de color representa un tramo de tiempo, así que tu hijo asocia el color con "cuánto queda", no con un número abstracto.
El color va desapareciendo, minuto a minuto
Sin sonidos ni vibraciones: solo hay que mirar cuánto arcoíris queda. Cuando desaparece del todo, se acabó el tiempo.
Un mismo reloj, tres formas de ayudar
Cada niño necesita algo distinto de su rutina. El Arcoíris de la Calma se adapta a varias necesidades reales.
TDAH
Ayuda a que el tiempo deje de ser invisible: ver el arcoíris reducirse hace más fácil mantener la atención en una tarea hasta el final.
TEA (autismo)
Anticipar lo que va a pasar reduce la incertidumbre. Sin sonidos inesperados, el cambio de actividad se vuelve predecible y menos abrumador.
Ansiedad en rutinas
Saber exactamente cuánto queda —sin tener que preguntar— da a los niños una sensación de control sobre su propio tiempo.
Pensado hasta el último detalle
Dale a tu hijo una forma de ver el tiempo
Un pequeño cambio en la rutina diaria puede hacer que las transiciones sean mucho más tranquilas, para él y para toda la familia.